La Confederación General del Trabajo (CGT) manifestó su “más absoluta oposición y rechazo” al Decreto de Necesidad y Urgencia que modifica la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520 y sostuvo que ese tipo de reformas deben “ser tratadas y legitimadas a través del Congreso de la Nación”.
A través de un comunicado, la central obrera cuestionó los cambios introducidos por el decreto al señalar que “introduce cambios en la organización y conducción del sistema de la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520, habilitando por decreto reformas arbitrarias, regresivas y peligrosas que deben necesariamente ser tratadas y legitimadas a través del Congreso de la Nación”.
Cuestionamientos al alcance del DNU
La CGT difundió su postura en un escenario de creciente tensión con la gestión libertaria, especialmente por el proyecto de reforma laboral que el Gobierno impulsa en el Congreso y que es rechazado por los gremios.
En ese contexto, el documento sindical advirtió que “esta decisión gubernamental deja a toda la ciudadanía en una situación institucionalmente crítica”, al considerar que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) incrementará “su opacidad y su poder sin control parlamentario”.
Según expresó la central obrera, el decreto establece que “todas sus actividades de espionaje pasarán a ser 'encubiertas', transformando a los agentes de inteligencia en 'policía secreta' o 'fuerza parapolicial', y habilitando la detención de personas sin orden judicial”.
Además, la CGT señaló que el DNU “autoriza a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas de seguridad a realizar tareas de inteligencia interior” y que también faculta la ejecución de acciones ante la denominada “fuga de información clasificada”, lo que, a su entender, “representa hostigamiento y censura sobre el ejercicio de un periodismo libre, entre otros graves riesgos”.
En esa línea, la central sindical remarcó que “se configura así una grave amenaza sobre las libertades individuales y los derechos garantizados por la Constitución Argentina”.


