La defensa de Nahir Galarza, la mujer más joven en recibir prisión perpetua en Argentina, realizó una presentación ante la Justicia de Entre Ríos para que la interna pueda utilizar un teléfono celular y volver a conectarse a redes sociales.
El pedido fue presentado el 1° de septiembre por el abogado Augusto Lafferriere ante el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Gualeguaychú, a cargo de la jueza Elena Margarita Vicari. El letrado sostuvo que su clienta respetó las normas penitenciarias, completó más de 15 cursos y actualmente estudia Psicología Social.

El juzgado corrió vista al Ministerio Público Fiscal, que tendrá 24 horas para dar una respuesta al planteo.
La última vez que Galarza tuvo actividad en plataformas digitales fue en septiembre de 2019, cuando compartió fotos desde su celda en Facebook. En una de las publicaciones escribió: “Cumpliendo la maldita condena”, mensaje que generó más de 125.000 reacciones y 60.000 comentarios.
El episodio derivó en una investigación interna: se descubrió que utilizaba un celular compartido con otras internas para comunicarse con familiares. Tras requisar su celda e incautar el aparato, fue sancionada con 10 días de aislamiento —que luego se redujeron a cinco— sin acceso a libros, radio ni contacto con el exterior.
En aquel entonces, las imágenes incluyeron a Yanina Lescano, quien estaba acusada por el homicidio de su hijastra, aunque fue absuelta en 2023 por la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.
Nueva estrategia de la defensa
Desde agosto, la joven cuenta con nuevo abogado. Lafferriere reemplazó a Raquel Hermida Leyenda y adelantó que busca mejorar las condiciones de detención de su defendida. Además del pedido de acceso a redes sociales, no descartó otras acciones jurídicas, entre ellas la posibilidad de solicitar un indulto al gobernador, aunque reconoció que esa alternativa es difícil que prospere en el corto plazo.

Nahir Galarza fue condenada en 2018 a prisión perpetua por el homicidio de su novio Fernando Pastorizzo, ocurrido en diciembre de 2017 en Gualeguaychú.
