El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a quedar en el centro de la escena pública tras realizar declaraciones contundentes sobre el mercado textil argentino. En un contexto marcado por el crecimiento de las compras en el exterior y el uso de plataformas de envíos internacionales, el funcionario fue categórico: “Nunca compré ropa en la Argentina porque era un robo”.
La frase generó un fuerte revuelo político y económico, tanto por su tono como por provenir del principal responsable de la política económica del país.
El origen de la polémica
La declaración surgió durante un intercambio en la red social X (ex Twitter), donde Caputo suele responder consultas sobre la marcha de la economía. Al ser consultado por la diferencia de precios entre la indumentaria local y la de países vecinos o Estados Unidos, el ministro expuso una postura alineada con la estrategia de apertura comercial del Gobierno.
Para el titular del Palacio de Hacienda, los elevados precios del sector textil responden a distorsiones históricas, producto de la falta de competencia y las barreras a la importación. En ese marco, justificó su decisión de no comprar ropa en el país como una reacción frente a valores abusivos.

El auge de las compras en el exterior
Las declaraciones llegan en un contexto de crecimiento sostenido de los viajes de argentinos a Chile, Paraguay y Estados Unidos, junto con un mayor uso de servicios de courier internacional.
En los últimos meses, el Gobierno avanzó en la flexibilización del régimen de importaciones, con mayores montos permitidos y reducción de aranceles, bajo la premisa de que la competencia presionará a la baja los precios internos.
Reacciones y debate
Como era previsible, las palabras del ministro generaron respuestas encontradas:
En redes sociales, la frase se volvió viral, con apoyos de consumidores y críticas de quienes reclaman una mayor defensa de la industria nacional.
Desde el sector industrial, cámaras textiles y empresarios manifestaron su preocupación, señalando que la brecha de precios también está explicada por la alta carga impositiva, los costos logísticos y los alquileres.
Un mensaje alineado con la política económica
El episodio refuerza la narrativa del gobierno de Javier Milei, orientada a la desregulación de la economía y al fin de las protecciones sectoriales que, según el Ejecutivo, no lograron generar competitividad.
Mientras tanto, los datos de consumo muestran que la brecha de precios sigue siendo el principal motor que impulsa a los argentinos a buscar alternativas fuera del país, una tendencia que ahora cuenta con el aval explícito del ministro de Economía.
