La Iglesia se expresó en contra del proyecto del gobierno de Javier Milei de reducir la edad de imputabilidad. La Comisión Episcopal de Pastoral Social, presidida por monseñor Dante Braida, consideró que esta medida no aborda las causas subyacentes de la delincuencia juvenil y subrayó la importancia de fortalecer la educación, el trabajo y la contención social como soluciones más efectivas.
La institución remarcó que la gran mayoría de los delitos no son cometidos por menores, basándose en estadísticas oficiales que muestran que el porcentaje de menores involucrados en delitos es muy bajo. De acuerdo con los datos proporcionados, en 2023, los menores de 15 años representaron solo el 4,74% de los inculpados en robos de vehículos, mientras que los de 16 y 17 años sumaron un 8,75%. En homicidios dolosos, los menores de 14 años apenas alcanzaron el 0,64%.

La Comisión Episcopal también señaló que la propuesta del gobierno no responde adecuadamente a la complejidad del problema. Según los obispos, el debate sobre la delincuencia juvenil debe ser abordado desde una perspectiva integral que contemple diversos factores como la salud mental, la educación y la contención familiar, con la participación de expertos en estas áreas.
Asimismo, expresan preocupación por el fácil acceso de los jóvenes a las drogas, un factor que contribuye significativamente a la violencia y que no recibe la atención suficiente. Afirmaron que el narcotráfico es uno de los mayores generadores de violencia y debe ser combatido de manera más efectiva.
Finalmente, hicieron un llamado a la sociedad para promover una cultura del cuidado que garantice a los jóvenes oportunidades de desarrollo integral. Resaltaron que muchos adolescentes crecen sin acceso a una educación adecuada ni a una formación laboral que les permita tener un futuro mejor.



