CAÍDA

La industria se enfría: alertan por señales de agotamiento en la recuperación

En julio, la producción manufacturera cayó 3,3% interanual y encendió alarmas sobre el futuro del sector. La pérdida de dinamismo afecta a ramas clave como la automotriz, los químicos y los minerales no metálicos.

La economía comienza a dar señales de debilidad y la industria es uno de los sectores más afectados. De acuerdo con un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), en julio la producción industrial registró una caída del 3,3% interanual, lo que recortó la mejora acumulada del año al 1,7%.

El freno industrial

Se trata de la primera contracción interanual después de siete meses de expansión, lo que sugiere un agotamiento en la recuperación iniciada en abril de 2024. En la comparación desestacionalizada contra junio, la producción bajó 1,4%, tras otra caída del 1,3% en el mes previo.

FIEL destacó que, aunque la industria acumula un repunte del 2,4% frente a abril de 2024, todavía se ubica 4,6% por debajo de los niveles de febrero de este año.

 

Sectores con caídas y repuntes

El informe mostró un comportamiento heterogéneo:

Automotriz: lideró el crecimiento en meses previos, pero en julio retrocedió con fuerza por paradas técnicas programadas y una caída de las exportaciones, tras cuatro meses de avance.

Alimentos y bebidas: sostuvo buenos niveles de producción, aunque ya sin el efecto del stockeo de fines de 2023.

Metalmecánica: mostró dinamismo, impulsada por maquinaria agrícola.

Minerales no metálicos (cemento, cal, yeso): fuerte baja, vinculada a la retracción en la construcción.

Químicos y plásticos: el sector más afectado, con retrocesos generalizados.

La señal de alerta

Según FIEL, la fase de recuperación iniciada el año pasado alcanzó en julio un crecimiento anual equivalente del 1,9%, el más bajo en comparación con episodios de expansión industrial registrados desde 1980.

El dato preocupa al Gobierno y al sector privado, ya que la pérdida de rentabilidad por mayores costos y la caída en las exportaciones amenazan la sostenibilidad de la actividad y abren dudas sobre el empleo en los próximos meses.