La informalidad alcanza el 40% y más de la mitad de los trabajadores no cubre la canasta básica
Mientras el presidente Javier Milei celebraba en su mensaje de fin de año una reducción de 20 puntos porcentuales en los índices de pobreza, un informe reciente evidenció que la informalidad laboral afecta al 40% de los ocupados, de los cuales seis de cada diez no logran cubrir una canasta básica de bienes y servicios. Este fenómeno es más pronunciado entre jóvenes y mujeres, quienes representan una porción significativa de los sectores de menores ingresos.
Una reforma laboral bajo la lupa
El panorama podría complicarse aún más con las reformas laboral y previsional que el gobierno planea implementar en 2025. Las medidas, que incluyen la extensión de la jornada laboral y la revisión de convenios colectivos, podrían agravar la situación de quienes ya están fuera del sistema formal. Sectores como el servicio doméstico, con una informalidad del 76%, y la construcción, con un 67%, están entre los más golpeados. En estos rubros, se han perdido 14.200 y 100.000 puestos de trabajo, respectivamente, desde diciembre de 2023. Además, las regiones del Noroeste, Cuyo y Nordeste presentan tasas de informalidad superiores al promedio nacional.
Una comparación regional
En el contexto latinoamericano, Argentina ocupa una posición intermedia en términos de informalidad laboral. Países como Uruguay, Chile y Costa Rica registran tasas de entre 9% y 21%, mientras que Perú y Paraguay superan el 50%. A nivel local, la informalidad es menor en la región patagónica (12% en Ushuaia y 26% en Viedma), pero supera el 40% en zonas como Gran Salta (46,5%) y Gran San Juan (48%). Gran Mendoza también se encuentra cerca del promedio nacional, con un 39,9%.
Desigualdad por género, edad y educación
Las mujeres y los jóvenes son los más afectados por la informalidad. La tasa es del 38,9% entre las mujeres, frente al 34,2% en hombres, mientras que alcanza el 64% entre los jóvenes, quienes tienen casi el doble de probabilidades de no estar registrados en la Seguridad Social. Además, la educación juega un rol clave: la informalidad es del 15% entre quienes tienen estudios universitarios completos, pero asciende al 56,4% entre aquellos que no finalizaron la secundaria.
Salarios que no alcanzan
La brecha salarial entre trabajadores registrados e informales es significativa. En promedio, un asalariado informal gana un 46% menos que su par formal, lo que contribuye al fenómeno de los trabajadores pobres. Actualmente, el 40% de los asalariados en Argentina vive en hogares por debajo de la línea de pobreza, cifra que asciende al 63% entre los informales. Además, el 59% de estos últimos recibe un ingreso mensual inferior al valor de la canasta básica.
"Estas cifras muestran que tener un puesto de trabajo en Argentina no garantiza escapar de la pobreza", concluyeron los investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA). La creciente precariedad laboral plantea interrogantes sobre el impacto de las políticas económicas en un contexto de desigualdad y exclusión creciente.