Un estudio reciente realizado por la empresa británica Uswitch revela un fenómeno curioso y significativo: integrantes de la Generación Z (18 a 34 años) están perdiendo oportunidades laborales simplemente porque no responden llamadas telefónicas. Este comportamiento contrasta con generaciones mayores, que confían más en este medio de comunicación.
Razones detrás de este comportamiento
Según las conclusiones del estudio, hay varios factores que explican por qué los zoomers evitan las llamadas telefónicas:
- Control del tiempo: Prefieren elegir cuándo comunicarse en lugar de que una llamada los interrumpa.
- Asociación negativa: Muchas veces perciben las llamadas como sinónimo de malas noticias o incluso posibles intentos de fraude.
- Preferencias tecnológicas: Optan por mensajes de texto, correos electrónicos o aplicaciones de mensajería instantánea, ya que las consideran más eficientes y menos invasivas.

La psicoterapeuta Eloise Skinner destacó que las llamadas se reservan para noticias importantes y a menudo difíciles, lo que refuerza la percepción negativa de este medio.
Impacto en el ámbito laboral
El rechazo a las llamadas puede tener consecuencias prácticas, especialmente durante los procesos de selección laboral. Las empresas suelen coordinar entrevistas iniciales a través de este medio. Reclutadores en redes como X (antes Twitter) han compartido anécdotas donde de 14 postulantes, solo 4 respondieron llamadas, lo que complica la selección. Esto lleva a empresas a depender de WhatsApp o correos electrónicos como métodos secundarios, ralentizando procesos y generando frustración.


