Enzo Tejada, de 18 años, y Julián Encina Antequera, de 19 años, fueron liberados este jueves tras haber sido acusados de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos personas”, por una joven de 18 años. Ambos exjugadores de Godoy Cruz y oriundos de San Rafael, estaban detenidos bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
Durante una audiencia, la jueza Claudia Tula resolvió la liberación de los dos. Aunque el informe psicológico y forense no sostenía la hipótesis de un abuso sexual, sino de un encuentro consentido, una serie de demoras en el proceso judicial atrasaron la audiencia que debía realizarse a principios de octubre.
Sin embargo, la fiscalía o la querella pueden presentar pruebas, pese a ser liberados. En caso de que eso no ocurra, la defensa podrá pedir el sobreseimiento que será evaluado por la Justicia.

Los detalles del caso
Según lo denunciado por la víctima, todo ocurrió en la madrugada del 20 de octubre del año pasado, cuando salió del local bailable Wish, ubicado en calle San Martín de Ciudad, con una amiga. Tras caminar algunos metros en busca del auto en el que habían llegado, se cruzaron con los dos acusados, quienes también estuvieron en la disco.
Intercambiaron algunas palabras, porque la chica estaba apurada por cambiarse de ropa e irse a trabajar. Ante esto los futbolistas le manifestaron que estaban frente al departamento de uno de ellos, por lo que la joven podía ponerse su vestimenta laboral allí.
Antes de entrar, ella les preguntó el nombre a cada uno y confirmó la identidad de uno de ellos en redes sociales. La amiga de la denunciante se fue y los tres pasaron al domicilio.
Sin embargo, según la denuncia, una vez en el interior, la llevaron a una habitación y entre los dos la habrían abusado sexualmente con acceso carnal. Incluso le habrían tapado la boca para que no se escucharan los gritos de la mujer; varios minutos después pudo salir del lugar. Horas después, la joven efectuó la denuncia.
A ambos jugadores se les impuso una caución de 1,5 millones de pesos, luego fueron imputados por el fiscal Darío Nora y se dispuso una prohibición para salir de Mendoza, excepto una autorización especial para cumplir con compromisos deportivos. Sin embargo, fueron separados del plantel del Tomba y desde marzo pasaron a cumplir detención domiciliaria.


