La Justicia mendocina dictó una condena de 10 años y 6 meses contra Laura Micaela Pérez, una joven de 22 años que reconoció haber sido la autora del disparo que terminó con la vida de su hermano Raúl Ezequiel “Padi” Pérez, ocurrido en junio de 2025 en el barrio La Favorita, de la Ciudad de Mendoza.
El proceso se resolvió mediante un juicio abreviado, instancia en la que la acusada aceptó plenamente su responsabilidad penal. Con esa admisión, la fiscal Florencia Díaz Peralta y la defensora oficial Laura García acordaron aplicar la pena mínima prevista para el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. En la calificación no se incluyó el agravante por vínculo, ya que la legislación vigente no contempla ese supuesto entre hermanos.
La reconstrucción judicial determinó que el hecho se produjo el 23 de junio de 2025, cuando la víctima aguardaba un colectivo en la esquina de Pablo Neruda y avenida Libertadora. Testigos relataron que una moto con dos mujeres se detuvo en el lugar y que la conductora, luego identificada como su hermana, descendió y efectuó el disparo letal que causó la muerte instantánea de “Padi”.
Enfrentaba problemas de consumo de sustancias
El expediente también dio cuenta del contexto en el que se desarrolló la relación entre ambos. Declaraciones de vecinos y allegados indicaron que el joven tenía antecedentes de robos, enfrentaba problemas de consumo, y vivía en condiciones de extrema vulnerabilidad, incluso casi en situación de calle. Las tensiones familiares eran frecuentes y se habían registrado episodios de agresiones, amenazas y conflictos domésticos.
Uno de los últimos incidentes ocurrió pocas horas antes del homicidio: según la investigación, la víctima habría robado un par de zapatillas pertenecientes a su hermana. Ese hecho habría actuado como un detonante final en una relación deteriorada por años de disputas.


