La monetización en pesos está limitada a dos situaciones: compras de dólares cuando el tipo de cambio toca el piso de la banda cambiaria y cuando el Tesoro no renueva la totalidad de su deuda.
Un informe muestra que los bancos dejaron de prestar mayoritariamente al Estado, la cartera pública cayó del 69% al 42%, y aumentaron los préstamos a familias y empresas del 31% al 58%. Este financiamiento al sector privado creció un 101% real anual, manteniendo baja la cartera irregular.

El saneamiento del balance del Banco Central y el superávit fiscal del Tesoro impulsan este cambio, reflejado en mayor crédito a la economía real y aumento de depósitos en pesos y dólares.
Además, se observa un crecimiento en los fondos de money market y depósitos a plazo fijo, que representan una proporción significativa del pasivo bancario. Esta dinámica indica una mayor liquidez y confianza en el sistema financiero, favoreciendo la intermediación bancaria con el sector privado.



