La reforma laboral eliminará el financiamiento al cine argentino
Mientras el debate público se centra en los cambios laborales, el proyecto de Reforma Laboral que propone el Gobierno de Javier Milei incluye artículos que, de aprobarse, desfinanciarían por completo al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), dejando a toda la industria audiovisual nacional en una situación de extrema fragilidad.
La iniciativa, enviada al Congreso, modifica dos leyes clave: la Ley de Cine y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El golpe más severo es la derogación del gravamen sobre la facturación de radios, canales y servicios de cable, establecido en el Título V de la ley 26.522. Este impuesto destinaba el 25% de lo recaudado al Fondo de Fomento Cinematográfico, la principal fuente de financiamiento no solo del cine, sino también de la RTA, el Instituto Nacional del Teatro, el Instituto Nacional de la Música y proyectos comunitarios.
Además, se eliminan herramientas básicas de control del INCAA, como la fiscalización de taquilla y las sanciones por falsificación de boletos, lo que le quitaría toda capacidad de verificar ingresos y sostener su recaudación propia. En la práctica, el organismo quedaría sin fondos autárquicos, dependiendo exclusivamente de las partidas que decida girarle el Ministerio de Economía.
Para un sector que ya lleva dos años de paralización, esta modificación no es un detalle administrativo, sino una amenaza cierta sobre miles de puestos de trabajo y sobre la continuidad misma de la producción cultural nacional.