Las panaderías mendocinas atraviesan un inicio de año marcado por la caída en las ventas. Referentes del sector señalaron que el consumo continúa debilitado durante los primeros meses de 2026 y que, por ahora, no se observa un repunte significativo.
Según estimaciones de entidades locales, la baja en las ventas se ubica entre el 20% y el 30%. Diego Cuitiño, de la Cámara de Empresarios Panaderos de Mendoza, indicó que "entre un 20% y un 25% vienen cayendo las ventas cada año". En la misma línea, Walter Tirapu, de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines, estimó una caída cercana al 30%.
Un repunte que todavía no llega
El inicio del ciclo lectivo genera un leve impulso en la demanda de pan, tortitas y facturas, ya que muchas familias vuelven a incorporar estos productos en desayunos y meriendas escolares.

Sin embargo, desde el sector sostienen que ese movimiento no alcanza para recuperar los niveles de consumo registrados el año pasado.
Según explicó Tirapu, el comportamiento de las ventas está relacionado principalmente con la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores y con cambios en los hábitos alimentarios.

En cuanto a los precios, la lista se mantiene sin cambios desde febrero y funciona como referencia para el sector. El kilo de pan se ubica en 3.200 pesos, la docena de tortitas en 5.500 pesos y la docena de facturas en 7.800 pesos.
"El presupuesto de las familias sigue muy ajustado y la gente se maneja dentro de los mismos niveles de consumo que ahora. Puede haber un pequeño incentivo por el frío y por las meriendas de los chicos en la escuela o los desayunos en familia cuando vuelve la rutina, pero no creemos que el consumo crezca de manera exponencial", señaló.
Para las panaderías, el período de mayor actividad suele concentrarse entre otoño e invierno. Tirapu explicó que marzo marca el inicio de una temporada media para el sector, mientras que la temporada alta llega entre mayo y junio.
En este contexto, el comportamiento del consumo durante los próximos meses será clave para el rubro, que se mantiene expectante ante la evolución de la economía y el impacto en el bolsillo de las familias.


