Durante el recambio de quincena en las vacaciones de invierno, la ocupación hotelera en Mendoza se ubicó en torno al 60%, según estimaciones del sector turístico. La cifra refleja una mejora respecto a las semanas previas al receso escolar, aunque todavía se encuentra lejos de los niveles prepandemia, cuando la ocupación rondaba entre el 80% y el 90%.
El principal flujo de turistas llegó desde la provincia de Buenos Aires, uno de los distritos que inició su receso invernal esta semana. Muchos de los visitantes se alojaron en el Gran Mendoza, desde donde recorren destinos tradicionales, mientras que otro segmento optó directamente por hospedarse en zonas de nieve, como Malargüe, para aprovechar las actividades invernales.

A pesar del repunte, el sector turístico sigue marcado por la competencia del exterior: el mantenimiento del valor del dólar oficial favoreció que una parte del público con mayor poder adquisitivo elija viajar fuera del país. Esta situación continúa afectando el rendimiento de la temporada en destinos nacionales.
Las expectativas del sector están puestas en las nevadas previstas para el fin de semana, que podrían atraer a más visitantes en la última semana del receso. El Paso Pehuenche ya fue cerrado debido al temporal.
Según estimaciones privadas, el gasto promedio por persona ronda los $80.000 diarios, con estadías que oscilan entre 4 y 5 noches. Desde el Emetur informaron que las estadísticas oficiales de ocupación se darán a conocer en agosto.
