Los jubilados y pensionados comenzaron 2026 con un nuevo aumento en sus haberes, en línea con el esquema de movilidad vigente que ajusta mensualmente los ingresos según la inflación. El incremento de enero ya quedó definido, mientras que febrero estará condicionado por el dato del IPC de diciembre, que se conocerá a mediados de enero.
Desde ANSES informaron que el aumento de enero se calculó en base al 2,5% de inflación registrado en noviembre. Con esta actualización automática, la jubilación mínima se ubicó en $349.401,58. En caso de mantenerse el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total para quienes cobran la mínima asciende a $419.401,58; sin ese refuerzo, el monto queda limitado al haber mensual.

Para febrero, el escenario todavía no está cerrado. Si el Gobierno sostiene el actual régimen previsional, el porcentaje de inflación de diciembre se aplicará de forma directa sobre jubilaciones y pensiones, lo que implicará un segundo aumento consecutivo en el arranque del año. La definición llegará una vez que el Indec publique el índice oficial.
Así, los jubilados encadenan dos meses seguidos de ajustes, aunque el impacto real en el bolsillo dependerá tanto del nivel de inflación como de la continuidad del bono, una herramienta que sigue siendo determinante para reforzar los ingresos más bajos en un contexto de precios aún elevados



