Tras más de una década, finalmente se resolvió un crimen ocurrido en Tunuyán. Aunque la única sospechosa fue detenida y no se dudó su autoría, la Justicia decidió sobreseerla al considerar que asesinó a su marido en legítima defensa, ya que era víctima de violencia de género.
En su momento, el que instruyó la investigación estableció que la mujer debía ser juzgada por homicidio agravado por el vínculo, pero con circunstancias extraordinarias de atenuación. Es decir, por ser víctima de violencia de género no tendría una potencial condena a prisión perpetua, aunque podía recibir entre 8 y 25 años de cárcel.
Recién en octubre pasado, un nuevo juez retomó el expediente y convocó a las partes para resolverlo. La audiencia se celebró el 18 de diciembre. El nuevo fiscal, Alejandro Iturbide, consideró que correspondía sobreseer a la mujer teniendo en cuenta que era víctima de violencia de género desde 1998 y que se trató de un caso de legítima defensa. La abogada defensora, Carolina Jacky, coincidió con el pedido.
De esta forma, el juez dictó el sobreseimiento de Claudia Vera y de esta forma quedó totalmente desvinculada del hecho.
Cómo ocurrió el crimen en Tunuyán
Todo comenzó el 26 de junio del 2014 cuando, tras varias discusiones entre Claudia Viviana Vera y Miguel Fernando Aloise, ambos se encontraban en su dormitorio del domicilio ubicado en calle San Luis al 134.
En un momento dado, comenzaron a pelear por los papeles de un plazo fijo. El hombre, que practicaba boxeo, se abalanzó sobre la mujer para golpearla. Sin embargo, en esta oportunidad, Claudia Vera se guardó un cuchillo debajo de su manga.
Miguel Aloise terminó con una puñalada en el tórax que le perforó el corazón y le quitó la vida al instante. La mujer le avisó a sus hijos, llamaron a la Policía y fue detenida por el crimen. Días después fue imputada, pero accedió a la prisión domiciliaria. En noviembre de 2014 obtuvo la excarcelación y en mayo de 2015 la causa fue elevada a juicio.


