Luego de un temporal que dejó más de 400 milímetros de lluvia en apenas 24 horas, varias localidades de la Provincia de Buenos Aires continúan afectadas por inundaciones severas. Si bien el Servicio Meteorológico Nacional informó que ya no rigen alertas por tormentas, los efectos del evento climático extremo se siguen sintiendo en numerosos distritos.
Hasta el momento, se registran al menos 3.200 personas evacuadas y cuatro personas desaparecidas, según informaron las autoridades provinciales. Las zonas más afectadas son Salto, Campana y parte del conurbano bonaerense, donde el agua ingresó a viviendas, arrasó calles y cortó el suministro eléctrico en algunos barrios.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, recorrió las áreas inundadas junto al gobernador Axel Kicillof, en una jornada marcada por operativos conjuntos entre Nación y Provincia. Ambos supervisaron las tareas de asistencia a damnificados y coordinaron acciones con Defensa Civil, bomberos y organismos locales.

Las lluvias excepcionales de este sábado provocaron el colapso de los sistemas de drenaje y desborde de ríos, lo que generó anegamientos generalizados. Las autoridades indicaron que las precipitaciones acumuladas equivalen a más del promedio mensual habitual en solo un día.
Para este domingo se espera una mejoría en las condiciones meteorológicas, con cielo mayormente despejado y descenso progresivo de las aguas. Sin embargo, se mantiene la alerta sanitaria y se recomienda evitar circular por zonas aún comprometidas.
El fenómeno reaviva el debate sobre la infraestructura hídrica y la capacidad de respuesta ante eventos extremos, cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Mientras tanto, equipos de emergencia y voluntarios continúan trabajando para contener la situación y asistir a los afectados.
