El último fin de semana largo de Semana Santa dejó un escenario dispar para el turismo en Argentina. Si bien creció la cantidad de personas que viajaron, el gasto total cayó en términos reales, reflejando un cambio en el comportamiento de los turistas, que adoptan un perfil más austero y selectivo.
De acuerdo con un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, durante el feriado se movilizaron más de 2,8 millones de personas en todo el país, lo que representó un incremento del 5,6% respecto al año anterior. Sin embargo, el impacto económico no acompañó esa suba.

El gasto total alcanzó más de $800.000 millones, pero al considerar la inflación se registró una caída interanual del 18,9%, lo que evidencia un consumo más moderado. En la misma línea, el gasto promedio diario por turista también se redujo en términos reales, mientras que la estadía media descendió a 2,6 noches, consolidando la tendencia hacia escapadas más cortas.
El contexto económico fue determinante en este cambio de hábitos. El aumento de costos —especialmente en transporte y servicios— junto con la pérdida de poder adquisitivo, llevó a que muchas familias ajustaran sus planes. Se estima que un viaje interno para un grupo familiar superó el millón de pesos, una cifra que representa una porción significativa de los ingresos promedio.
Desde el sector destacan que el turista actual prioriza el cuidado del presupuesto, elige destinos más accesibles y reduce tanto la duración del viaje como los gastos en actividades. Esto explica el crecimiento de propuestas económicas o incluso gratuitas.
En cuanto a los destinos, se mantuvo una alta ocupación en puntos turísticos tradicionales como San Carlos de Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires.
Al mismo tiempo, crecieron destinos emergentes del interior del país, elegidos por sus precios más bajos. El norte argentino tuvo un movimiento destacado, especialmente en Jujuy y Tucumán, impulsado por celebraciones religiosas y propuestas culturales. También se destacaron destinos vinculados a la naturaleza como Misiones, la zona cordillerana de Neuquén y localidades bonaerenses como Tandil.
