El escritor chaqueño Mempo Giardinelli fue galardonado con el XIII Premio Literario Caccuri en una ceremonia en la Cámara de Diputados de Italia. Este importante reconocimiento destaca su notable trayectoria en el ámbito literario y sus profundas raíces con la cultura italiana. Acompañado por su editora, Loretta Santini, y su traductor, Pierpaolo Marchetti, el autor de Santo Oficio de la Memoria recibió el premio que celebra su obra y contribución a las letras hispanoamericanas.

El XIII Premio Literario Caccuri que recibió Mempo Giardinelli representa para él un respaldo fundamental a su trayectoria y, especialmente, a la misión de la Fundación Mempo Giardinelli, creada en 1996 en Resistencia y dedicada al fomento de la lectura, la docencia y la investigación en Pedagogía de la Lectura. En sus palabras, el escritor chaqueño se considera "una especie de marginal de la literatura", reconociendo que ha recibido numerosos galardones a lo largo de su carrera, aunque también ha sentido que el ambiente literario lo ha dejado a un lado. Para Giardinelli, ser reconocido en Italia es como recibir “unas buenas palmadas en la espalda” en un momento en que la literatura argentina ha perdido a importantes figuras. Con un toque de humor, comentó que, siendo un hombre mayor, no descarta que "en cualquier momento me va a tocar a mí".

En su discurso, Giardinelli agradeció el galardón y aprovechó para expresar su preocupación por la situación política en Argentina. “Mi pueblo soporta el peligroso autoritarismo de un demente que parece empeñado en llevarnos a la pobreza extrema y a la violencia”, señaló el escritor en referencia al gobierno de Javier Milei. Con tono crítico, lamentó lo que considera una entrega de los recursos naturales del país y describió el momento como uno de “desdicha y amargura” para los argentinos.
“Desde ahora empezaré a saludarlos como se saluda a los propios: con la mano tendida y la alegría en el corazón”, agregó Giardinelli, muy emocionado, en la Cámara de Diputados de Italia. “Ustedes son, desde ahora, también mis hermanos de corazón, ustedes los originarios de Caccuri, hombres y mujeres calabreses que han tenido la grandeza, y también la osadía, de decidir que un escritor provinciano como yo, descendiente de abruzzeses pero que viene de tan lejos, del otro lado del mundo y todavía no ha aprendido a hablar correctamente la lengua de Dante Alighieri, sea desde ahora también vuestro embajador”.




