Este miércoles 9, Pilar se reencontró con sus cuatro hermanos gracias al Programa de Identidad Biológica de Mendoza. El emotivo encuentro representó el octavo caso logrado por el programa y el primero en utilizar un examen de ADN a través del Registro de Huellas Genéticas. Este avance posicionó a Mendoza como líder nacional en iniciativas de este tipo.
La iniciativa, impulsada por la Dirección de Derechos Humanos, ayudó a decenas de mendocinos a reconstruir sus orígenes. Un equipo interdisciplinario acompañó a quienes emprendieron esta búsqueda, brindando contención y orientación a lo largo del proceso.

El ministro de Gobierno, Natalio Mema, destacó la importancia de contar con una base de datos genéticos, no solo como herramienta para la seguridad, sino también como instrumento para la restitución de la identidad. Por su parte, Miguel Marino, director del Registro Provincial de Huellas Genéticas, explicó el proceso científico que permitió establecer coincidencias, y remarcó que más de 500 voluntarios integraron la base.

Alejandro Verón, director de Recursos Humanos, subrayó el valor simbólico y social de este primer encuentro posibilitado por el Banco de Huellas Genéticas, que permitió la unión de Pilar con sus hermanos después de muchos años.

Pilar, profundamente emocionada, compartió sus sentimientos tras décadas de búsqueda, expresó su alegría y la apertura a integrar a su familia biológica con la que ya tenía. Este logro evidenció el rol fundamental del Estado en el acompañamiento de procesos personales complejos, ofreciendo esperanza y la posibilidad de reconstruir lazos familiares.



