La provincia dio un paso más en la regulación del cannabis medicinal al establecer que solo podrán recetarlo aquellos profesionales que estén inscriptos en un registro oficial. La nueva disposición, impulsada por el Ministerio de Salud, busca ordenar el uso terapéutico de estos tratamientos y evitar indicaciones sin respaldo adecuado.
El esquema fija condiciones más exigentes para los médicos. Solo podrán acceder quienes cuenten con especialidades vinculadas a salud mental, neurología o manejo del dolor, y además deberán acreditar capacitación específica en el uso de cannabinoides. También será obligatorio contar con matrícula vigente en Mendoza.

Otro punto central es el control del seguimiento de los pacientes. A partir de ahora, cada prescripción deberá quedar registrada en la Historia de Salud Integrada, donde se documentará el diagnóstico, la dosis indicada y la evolución del tratamiento. Aunque se permitirá el uso de recetas en papel por un tiempo limitado, todas deberán ser informadas al sistema.
La autorización no será permanente: tendrá una vigencia de tres años y luego deberá renovarse. La normativa también establece límites claros, ya que el cannabis solo podrá indicarse con fines terapéuticos o paliativos, y su uso indebido podrá derivar en sanciones y la exclusión del registro.
Con esta decisión, Mendoza busca darle un marco más riguroso al uso del cannabis en medicina, con mayor control estatal y reglas precisas para garantizar prácticas seguras dentro del sistema de salud.



