Mendoza marchó por los derechos LGBTQ+ y feministas frente a los dichos de Milei
Bajo un sol abrasador y temperaturas que superaron los 37 grados, Mendoza se vistió de protesta este sábado 1 de febrero, partir de las 18:00 horas para la Marcha Federal Antirracista y Antifascista LGBTQ+. El acto, que tomó impulso en la plazoleta Vergara (ubicada en la intersección de Belgrano y Arístides Villanueva), recorrió calles enblemáticaa como Paso de los Andes y el sector de Emilio Civit, para culminar su trayecto en el microcentro.
La movilización, que se erigió en respuesta a las recientes declaraciones y propuestas del presidente Javier Milei, reunió a diversas comunidades en defensa de derechos adquiridos basados en la orientación sexual y cuestiones de género. Los participantes, entre ellos colectivos LGBTQ+, representantes feministas, organizaciones sindicales y partidos políticos, portaron banderas y pancartas exigiendo la preservación de un marco legal que garantice la protección contra la violencia de género, en contraposición a la propuesta del Gobierno de eliminar el agravante del femicidio del Código Penal.
Diversos sectores también aprovecharon la ocasión para denunciar otros agravantes sociales. Familiares de víctimas de la dictadura militar, bajo la consignas Son 30.000, recordaron el pasado doloroso del país, mientras otros manifestantes alzaron la voz contra el fascismo, el racismo, la actividad minera irresponsable y en defensa del acceso al agua, un recurso vital para la región.
El detonante de esta concentración se remonta al polémico discurso de Milei en Davos, Suiza, en el que el mandatario criticó de forma directa al feminismo y a las comunidades LGBTQ+. Esta postura se vio reforzada días antes por las declaraciones del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien advirtió sobre la intención del Gobierno de reformar el Código Penal para eliminar la figura del femicidio como agravante en casos de homicidio contra mujeres. Dichas propuestas han generado una profunda inquietud en diversos sectores de la sociedad, que ven en ellas un atentado contra los derechos humanos y la memoria histórica.
Fuentes oficiales y testimonios recogidos en el lugar aseguran que la marcha se desarrolló de manera organizada y pacífica.