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Menos consumo de naftas y electricidad: señales del enfriamiento económico en Mendoza

Durante el primer trimestre de 2026 se registró una disminución en el consumo de combustibles y energía eléctrica en Mendoza. El impacto de la inflación, el aumento de costos y la desaceleración económica explican la tendencia.

La caída de la actividad económica en Mendoza no solo se refleja en las ventas minoristas, sino también en indicadores clave como el consumo de naftas y la demanda de electricidad. Durante el primer trimestre de 2026, ambos sectores mostraron números negativos y profundizaron la tendencia descendente iniciada el año pasado.

En el caso de los combustibles, el consumo de naftas en Mendoza registró una baja interanual cercana al 2% en los primeros meses del año. Además, durante abril volvió a observarse una caída en las ventas de las estaciones de servicio, especialmente en zonas urbanas.

Uno de los principales factores detrás de esta situación fue el fuerte aumento en los precios de los combustibles registrado entre marzo y abril. Aunque muchos usuarios continúan destinando el mismo dinero para cargar, cada vez reciben menos litros de nafta, lo que impactó directamente en el volumen total vendido.

combustible

La mayor retracción se produjo en la nafta súper, mientras que creció la migración hacia alternativas más económicas como el GNC, impulsada por la diferencia de costos.

En paralelo, el consumo de electricidad en Mendoza también mostró señales de enfriamiento. Durante el primer trimestre de 2026, la demanda eléctrica acumuló una caída superior al 7% en comparación con el mismo período del año anterior.

Las principales distribuidoras eléctricas de la provincia registraron bajas tanto en hogares como en comercios y pequeñas empresas, reflejando el menor nivel de actividad económica y consumo general.

A nivel regional, la demanda eléctrica en Cuyo también cerró el trimestre con números negativos, consolidando un escenario de menor utilización energética en distintos sectores productivos.

Sin embargo, algunos grandes usuarios industriales lograron sostener e incluso aumentar su consumo eléctrico, impulsados por actividades específicas que mantuvieron niveles de producción más estables.

Distintos informes económicos coinciden en que la baja del consumo responde a factores como la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la retracción de la economía.

En el sector de las estaciones de servicio, además de la caída en ventas, crece la preocupación por el aumento de los costos operativos, impositivos y financieros, en un contexto donde el consumo sigue debilitado.

Frente a este escenario, empresas del rubro comenzaron a implementar estrategias para reducir gastos y sostener la actividad, como compras conjuntas de insumos y acuerdos comerciales entre estaciones de servicio.