En el Palacio Braschi de Roma, una nueva exposición llamada “Roma Pintora. Artistas al trabajo entre los siglos XVI y XVIII” rescata del olvido a 56 mujeres artistas. La muestra reúne 130 obras, muchas inéditas, creadas entre los siglos XVI y XVIII, y estará abierta al público hasta el 23 de marzo de 2025. Las piezas, en su mayoría, habían sido atribuidas erróneamente a artistas masculinos o permanecieron almacenadas por siglos en depósitos de museos.

La exposición ofrece un recorrido único que evidencia cómo estas mujeres lograron integrarse al mercado artístico y acceder a instituciones influyentes como la Academia de San Luca. Para reunir las obras, los organizadores realizaron una exhaustiva investigación que incluyó archivos históricos, galerías de arte y catálogos antiguos. Gracias a este esfuerzo, se presentan obras de renombradas artistas como Angelika Kaufmann, Maria Felice Tibaldi y Emma Gaggiotti.

Una particularidad que destaca en la muestra son las firmas de las pintoras, muchas veces visibles e integradas en sus obras. Estas firmas representaban para las artistas una forma de afirmar su existencia en un contexto en el que se les negaba reconocimiento profesional. Algunas piezas, como el Retrato de Familia de Emma Gaggiotti, han sido recientemente restauradas y exhibidas al público por primera vez.

La historiadora Ilaria Miarelli, comisaria de la exposición, señaló la importancia de visibilizar a estas artistas en los manuales educativos y en la historia del arte. “Es fundamental mostrar que las mujeres estuvieron allí, que crearon obras maravillosas y que merecen su lugar en la memoria artística global”, expresó.
Además de las obras, la muestra incluye recursos interactivos como mapas que guían a los visitantes por los espacios de Roma donde vivieron o trabajaron estas artistas, y donde aún se conservan algunas de sus obras. También se han producido podcasts que profundizan en sus trayectorias personales y en el contexto social que enfrentaron.

Con esta exposición, el Museo de Roma busca no solo reconocer el talento de estas pintoras, sino también corregir siglos de olvido y subestimación de su trabajo. “Roma Pintora” es más que una muestra artística: es un acto de justicia histórica para reivindicar a las mujeres que cambiaron el arte desde las sombras.



