El fallecimiento de Daniel Galdeano este viernes en el Hospital El Carmen, donde permanecía internado desde hacía una semana, generó profundo pesar en los ámbitos de la política mendocina. Su trayectoria abarcó más de cuatro décadas de militancia, gestión pública y conducción partidaria, especialmente dentro del Partido Intransigente (PI).
En sus últimos años de actividad, Galdeano se desempeñó como coordinador del Paso Internacional Cristo Redentor, un rol de alta responsabilidad que cumplió durante la gestión del exgobernador Rodolfo Suarez. Allí, fue pieza clave durante situaciones de emergencia, como la pandemia y los eventos de contingencia climática que afectaron el paso fronterizo entre Argentina y Chile.
Antes de eso, había tenido una participación destacada en el Poder Legislativo provincial, ocupando una banca como senador provincial, y consolidando así su perfil como dirigente con fuerte presencia institucional.

Sin embargo, fue dentro del Partido Intransigente donde Galdeano desarrolló su identidad política más marcada. En el año 2016 fue elegido como presidente del PI en Mendoza, y posteriormente alcanzó la conducción a nivel nacional, posicionándose como uno de los principales referentes del espacio de centroizquierda en el país.
Su vínculo con la política se forjó desde muy joven, con una militancia temprana que sostuvo con coherencia ideológica a lo largo de los años. Esa convicción lo convirtió en una figura respetada tanto por sus compañeros de partido como por dirigentes de otras fuerzas.
La noticia de su muerte deja un vacío en la dirigencia política local y nacional, y cierra una etapa de compromiso sostenido con los valores de la participación democrática, el progresismo y la gestión pública.

