A los 106 años falleció Rosa Roisinblit, presidenta honoraria de Abuelas de Plaza de Mayo y referente en la defensa de los derechos humanos.
Rosa nació en Moisés Ville, Santa Fe, en 1919, y trabajó como partera en Rosario y Buenos Aires. Su vida cambió en 1978, cuando su hija fue secuestrada y desaparecida por la dictadura. Desde entonces, inició una búsqueda incansable por su nieto nacido en la ESMA y por otros cientos de niños apropiados.

En el año 2000, logró encontrar a su nieto Guillermo Roisinblit, luego de más de dos décadas de lucha. A pesar de ese encuentro, continuó trabajando activamente en Abuelas para seguir recuperando identidades.
Fue recordada como una mujer coqueta, apasionada por el tango y el tenis, que nunca dejó de luchar por la Verdad y la Justicia. Su despedida será este domingo en el barrio porteño de Loyola, antes de partir hacia el cementerio de La Tablada.
