El Gobierno salió a aclarar este jueves el alcance de los controles en el proceso de recategorización de oficio del monotributo y desmintió que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) esté considerando transferencias personales o movimientos familiares en billeteras virtuales para modificar la categoría de los contribuyentes.
La aclaración se produjo luego de que circularan versiones que advertían sobre supuestos cruces de datos vinculados a envíos de dinero entre cuentas propias o familiares. Desde la Oficina de Respuesta Oficial señalaron que esa información es “categóricamente falsa”.
Según detallaron, ARCA únicamente analiza los cobros comerciales realizados por tarjeta de crédito, débito o códigos QR, es decir, operaciones vinculadas a la actividad económica del monotributista. “Se miran cobros”, remarcaron.
Cómo funciona el control
El organismo explicó que, cuando detecta que un contribuyente percibió ingresos por medios electrónicos superiores a lo facturado, envía una notificación y otorga un plazo de 15 días para justificar la diferencia. Solo en caso de no recibir respuesta o de que la explicación resulte insuficiente, puede avanzar una recategorización de oficio.
Puntos clave de la aclaración
No se controlan transferencias personales hasta $50 millones.
No se recategoriza por dinero familiar ni por movimientos entre cuentas propias.
Se fiscalizan únicamente cobros comerciales no facturados.
El procedimiento es el mismo que se aplica todos los años.
De esta manera, el Ejecutivo buscó llevar tranquilidad a los pequeños contribuyentes ante la preocupación generada por las notificaciones enviadas en el marco del proceso de recategorización 2026.
