El papa Francisco se recuperó de su empeoramiento repentino de este viernes y “pasó una noche tranquila”, según informaron desde el Vaticano este sábado. “El broncoespasmo no afectó a otros órganos”, aclararon.
De acuerdo a diferentes publicaciones italianas, Jorge Bergoglio no ha tenido más crisis después de la de ayer, cuando sufrió un broncoespasmo que complicó de manera severa su cuadro respiratorio.
Tras pasar una madrugada en calma, el papa se despertó, desayunó un café y se dedicó a leer los periódicos, añadieron las fuentes, que insistieron en que, sin embargo, su situación clínica sigue siendo compleja y su pronóstico, reservado.
Francisco "pasó una noche tranquila' y está descansando', informó este sábado la sala de prensa de la Santa Sede, en el decimosexto día desde el ingreso al hospital Gemelli de Roma.
Mientras, el mundo católico sigue rezando por la salud del argentino.



