Comprometidos a "devolver los tesoros a sus propietarios". En esta oportunidad hablaremos del hallazgo de un equipo de arqueólogos que encontró grabados rupestres durante una expedición submarina en las cercanías de Asuán, en Egipto. Podemos decir que las antiguas figuras encontradas representan a varios faraones que gobernaron al país del noreste africano.
Hay que tener en cuenta de este descubrimiento arqueológico, que tras una misión de buceo en el río Nilo, los investigadores encontraron y analizaron las representaciones de faraones egipcios y textos jeroglíficos que habían permanecido sumergidos desde hace seis décadas.
Asimismo, este descubrimiento fue consecuencia del compromiso de especialistas franceses y egipcios, quienes encontraron antiguas inscripciones bajo el agua al sur de Asuán. Esta región quedó sumergida tras la construcción de la presa de Asuán, entre 1960 y 1970.

Es importante destacar que antes de la inundación en la zona, la UNESCO ejecutó una significativa campaña para documentar y trasladar restos arqueológicos que estaban en el lugar. Sin embargo, muchos artefactos no lograron ser rescatados a tiempo y quedaron bajo el agua.
Desde siempre, Asuán fue un punto estratégico para el antiguo Egipto, ya que estaba cerca de la frontera sur del país. La región incluye varios templos relevantes, entre ellos Abu Simbel. Este último es famoso por sus cuatro estatuas gigantes de Ramsés II, cada una de aproximadamente 21 metros de altura. Además, Asuán es hogar del complejo del templo de Philae, donde está la última inscripción jeroglífica egipcia en el año 394 d.C.
Por otro lado, el equipo arqueológico tenía como objetivo identificar y documentar las inscripciones y grabados que estaban sumergidos.
De acuerdo a información aportada por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, los miembros del equipo analizaron la zona para registrar estos restos y usaron fotografía, video y fotogrametría. Esta última técnica permite crear modelos digitales en 3D a partir de múltiples fotos.


