El Gobierno implementa medidas más estrictas para el control de compras realizadas en el exterior con tarjetas argentinas. A partir de julio, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) exigirá a las entidades emisoras de tarjetas reportes detallados de todas las transacciones efectuadas fuera del país.
Crecimiento del consumo y medidas de control
En enero de 2025, el uso de tarjetas argentinas en Chile aumentó un 541%, lo que llevó al Gobierno a reforzar los controles. La nueva normativa obliga a los bancos y emisores de tarjetas de crédito, débito y compra a informar datos clave sobre cada operación, como:
Número y marca de la tarjeta utilizada
CUIT del emisor
Fecha y país de la transacción
Moneda y monto gastado
Nombre y rubro del comercio
El objetivo de esta regulación es optimizar la fiscalización y prevenir irregularidades en el ingreso de productos al país.

Restricciones y franquicias aduaneras
ARCA recordó que existen restricciones para ciertos bienes que no pueden ingresar a Argentina desde Chile, como productos con fines comerciales, armas sin autorización, sustancias prohibidas, explosivos, bienes arqueológicos y electrodomésticos de gran tamaño. Sin embargo, se permite el ingreso de pequeños electrodomésticos y dispositivos electrónicos de uso personal, como celulares, notebooks o tablets, sin necesidad de declaración.
Las franquicias vigentes permiten a los viajeros traer hasta 300 dólares en compras si regresan por vía terrestre y 500 dólares si lo hacen en avión. Si se supera este límite, se deberá abonar un arancel sobre el excedente.

Recomendaciones para los viajeros
Para evitar inconvenientes en la aduana, se recomienda:
Declarar de forma voluntaria los bienes adquiridos
Conservar las facturas de compra
Priorizar artículos personales o regalos
Evitar productos prohibidos
Mantener un embalaje ordenado para agilizar inspecciones
Con estos controles, el Estado accederá directamente a los datos de consumo en el exterior, una medida que, según el Gobierno, busca fortalecer el control fiscal sin generar costos adicionales para los usuarios. Sin embargo, especialistas advierten que podría afectar el turismo de compras en Chile, un destino cada vez más popular entre los argentinos.
