Con más de 80 años de historia, el Arco del Desaguadero volvió a ser intervenido para preservar su valor patrimonial e histórico. Este emblemático edificio neocolonial, inaugurado en 1936, presentaba un notable deterioro y las tareas de reacondicionamiento habían quedado paralizadas. La actual gestión retomó la obra en mayo e incluyó la reparación de techos, fachadas, baños y sistema cloacal.

Según detalló Marité Badui, subsecretaria de Infraestructura, se utilizó una técnica artesanal llamada estocado para revocar las paredes. También reinstalaron tejas, consolidaron molduras sueltas, renovaron la instalación eléctrica y reacondicionaron los interiores. Además, se construyó un pozo cloacal para uno de los baños que carecía de desagüe. Se prevé que los trabajos concluyan en octubre.

Mientras avanzan las obras, se producen cortes intermitentes sobre la Ruta 7, a la altura del Arco. Las autoridades pidieron precaución a los conductores, ya que los desvíos afectan ambos sentidos de circulación. La mítica frase “Bienvenido a Mendoza, la tierra del sol y del buen vino” volverá a lucirse renovada.





