PAMI evalúa nuevos criterios para los reintegros de medicamentos de sus afiliados a partir de diciembre de 2025, una medida que se estudia mientras el Instituto enfrenta un déficit creciente y un aumento sostenido del costo farmacéutico. Aunque no hay anuncios oficiales, fuentes del sector anticipan un esquema de controles más estrictos.
En los últimos meses, el organismo identificó fraudes vinculados a prescripciones falsas y maniobras irregulares entre clínicas y farmacias, lo que aceleró la revisión del sistema. El objetivo, según trascendió, es ordenar el gasto sin afectar los tratamientos esenciales, una preocupación central para jubilados y pensionados.

Las terapias para diabetes, VIH, cáncer, hemofilia, hepatitis, insuficiencia renal y pacientes trasplantados seguirán con cobertura del 100%, aunque se mantendrán requisitos como autorizaciones médicas y controles periódicos. En cambio, los medicamentos para patologías no severas continuarán dentro del rango de 40% al 60% de cobertura, con reintegro posterior. Para evitar rechazos, PAMI exigirá recetas actualizadas y justificación médica, además de auditorías más frecuentes.
Los reintegros seguirán habilitados solo para quienes tengan ingresos menores a 1,5 jubilaciones mínimas, sin prepaga, doble cobertura, ni bienes considerados de lujo. También se incluye el tope ampliado a tres haberes mínimos en hogares con personas con discapacidad. Todos los datos serán verificados a través de AFIP y ANSES.



