Los sindicatos de Tierra del Fuego anunciaron un paro provincial para el 21 de mayo en rechazo a las nuevas políticas económicas del Gobierno nacional. Las organizaciones obreras advirtieron que las medidas afectarán gravemente la producción local y provocarán pérdida de empleos.
El conflicto se originó por la decisión del Gobierno de eliminar aranceles a productos electrónicos importados y reducir impuestos internos a televisores y aires acondicionados. Según los sindicatos, estas “acciones atentan contra la industria nacional y la soberanía económica de la provincia”.

En un comunicado conjunto, las organizaciones expresaron su “rechazo absoluto” a las medidas y exigieron su inmediata derogación. Además, aseguraron que “el plan económico del Gobierno responde a exigencias del Fondo Monetario Internacional y no tiene en cuenta las necesidades de los trabajadores”

Los gremios señalaron que más de la mitad de “los puestos de trabajo industriales están en riesgo si no se revierten las decisiones”. También acusaron al presidente Javier Milei de actuar en favor de “intereses extranjeros y de alejarse de la defensa de la soberanía nacional".
Los sindicatos denunciaron la “complicidad de sectores políticos que avalan las medidas a cambio de beneficios personales”. En ese sentido, criticaron duramente el rol del Congreso y reclamaron una representación fiel de los intereses provinciales.
Las organizaciones convocaron a una movilización masiva y se declararon en pie de lucha. “La fuerza del trabajo fueguino no será cómplice ni testigo resignado del atropello”, afirmaron. Además, enfatizaron que defenderán “el derecho a vivir y producir en Tierra del Fuego”.
