Después de dos fines de semana críticos en los que las demoras para cruzar a Chile superaron las 12 horas, el panorama en el Paso Internacional Cristo Redentor cambió radicalmente. A primera hora de este sábado, los tiempos de espera en el complejo fronterizo Los Libertadores se redujeron a solo una hora para realizar los trámites necesarios.
Este alivio en las demoras se debe, en parte, a la decisión de las autoridades chilenas de reforzar el personal en el puesto de control, lo que permitió agilizar notablemente el proceso migratorio durante la semana.

Además, un menor flujo vehicular y la disminución de la concentración de viajeros en horarios pico contribuyeron a evitar nuevos colapsos en la frontera.
Del lado argentino, si bien por momentos se generan filas y algunas demoras, estas afectan principalmente a los micros de turismo. En el complejo Roque Carranza de Horcones, los colectivos con tours de compras enfrentan esperas de hasta 9 horas debido a controles más exhaustivos.

Este cambio favorable ha devuelto la tranquilidad a quienes planean viajar hacia Chile, especialmente en un contexto donde las largas filas y el malestar eran moneda corriente. Las autoridades continúan trabajando para mantener la fluidez en el paso y evitar nuevos congestionamientos en las semanas venideras.



