Los analistas anticipan un escenario de precios bajos para el petróleo en 2026, impulsado por un incremento significativo en la oferta global de crudo. Se estima un excedente cercano a 2 millones de barriles diarios, lo que presionará los precios a la baja.
El crudo Brent del Mar del Norte podría retroceder hasta los 56 dólares por barril, mientras que el WTI (West Texas Intermediate) se ubicaría alrededor de 52 dólares. Ambos valores representan caídas de casi 10% respecto a las curvas a plazo actuales, que están en 63 y 60 dólares respectivamente.
Causas del aumento de la oferta
El aumento de la producción se debe, principalmente, a proyectos de ciclo largo que recibieron aprobación antes de la pandemia y que recién ahora comienzan a operar. Además, la OPEP+ —la alianza que incluye a la OPEP, Rusia y otros productores— ha decidido revertir los recortes de producción y aumentar el bombeo. Estados Unidos y Brasil también contribuyen a la oferta creciente, generando temores de sobreoferta en el mercado internacional.

La Agencia Internacional de Energía proyecta un superávit global de petróleo aún mayor en 2026, que podría alcanzar 4,09 millones de barriles diarios.
Perspectivas a mediano y largo plazo
Goldman Sachs anticipa que los precios podrían repuntar a partir de 2027, una vez que la producción de países no pertenecientes a la OPEP se ajuste a los bajos precios de 2025-2026 y que se retome la inversión en nuevos proyectos. Se prevé que para finales de 2028 el Brent y el WTI alcancen los 80 y 76 dólares por barril, respectivamente.
Durante 2026/2027, el Brent podría incluso caer hasta los 40 dólares si la oferta de los países fuera de la OPEP se mantiene alta o si la economía global entra en recesión. Por el contrario, los precios podrían superar los 70 dólares por barril si disminuye la producción de crudo ruso.
Actualmente, los futuros del Brent cotizan alrededor de 64,31 dólares por barril, mientras que el WTI se ubica en 60,02 dólares.
