Cada 24 de agosto Mendoza celebra el Día del Padre, una fecha distinta al calendario nacional que recuerda el nacimiento de Mercedes Tomasa, la única hija del General José de San Martín y Remedios de Escalada, quien vino al mundo en una casa ubicada en la actual calle Corrientes en 1816.

La conmemoración fue oficializada mediante la Ley provincial 5131, que reconoce en la figura de San Martín el modelo de padre dedicado, aún en medio de su intensa vida militar y política.
Los primeros años de Mercedes estuvieron marcados por viajes, enfermedades y ausencias: a los cuatro meses debió trasladarse a Buenos Aires, poco después sufrió la enfermedad de su madre y, más tarde, la temprana muerte de Remedios en 1823. Durante ese tiempo fue cuidada por su abuela hasta que, en 1824, pudo reencontrarse con su padre y viajar con él a Europa.
Allí, la llamada por San Martín “la infanta mendocina”, recibió una educación de excelencia en artes como la pintura y la música. Más tarde, en 1832, contrajo matrimonio con el médico Mariano Balcarce, un acontecimiento que el propio Libertador describió como uno de los momentos más felices de su vida familiar.

De esa unión nacieron dos hijas, María Mercedes y Josefa Dominga, aunque la tragedia volvió a tocar a la familia con la muerte de la primogénita a los 26 años. Mercedes falleció en 1875 en Brunoy, Francia, y sus restos fueron repatriados en 1951 junto a los de su esposo e hija, descansando hoy en la Basílica de San Francisco en Mendoza.

San Martín escribió en 1844 sobre su hija:
“Aunque es verdad que todos mis anhelos no han tenido otro objeto que el bien de mi hija amada, debo confesar que la honrada conducta de ésta y el constante cariño y esmero que siempre ha manifestado han recompensado con usura todos mis esmeros, haciendo mi vejez feliz”.
Así, el Día del Padre Mendocino no solo es un homenaje a los padres de la provincia, sino también un tributo a la faceta más íntima y entrañable del Libertador, quien supo conjugar su legado político y militar con la entrega a su hija.

Máximas
- Humanizar el carácter y hacerlo sensible aún con los insectos que nos perjudican. Stern ha dicho a una Mosca abriéndole la ventana para que saliese: «Anda, pobre Animal, el Mundo es demasiado grande para nosotros dos.»
- Inspirarla amor a la verdad y odio a la mentira.
- Inspirarla gran Confianza y Amistad pero uniendo el respeto.
- Estimular en Mercedes la Caridad con los Pobres.
- Respeto sobre la propiedad ajena.
- Acostumbrarla a guardar un Secreto.
- Inspirarla sentimientos de indulgencia hacia todas las Religiones.
- Dulzura con los Criados, Pobres y Viejos.
- Que hable poco y lo preciso.
- Acostumbrarla a estar formal en la Mesa.
- Amor al Aseo y desprecio al Lujo.
- Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad.
