La tendencia descendente en la mortalidad infantil de Mendoza se interrumpió en 2024. Ese año se registraron 18.541 nacimientos y 139 muertes de bebés menores de 12 meses. El dato más preocupante provino del sector privado, donde los fallecimientos pasaron de 25 en 2023 a 41 en 2024, lo que significó un aumento del 64%.
Ese escenario motivó al Ministerio de Salud provincial a impulsar una recategorización de maternidades, que no se actualizaba desde 2019.
Cómo funciona la recategorización
La medida se basa en las Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (CONE), que determinan el nivel de complejidad de cada institución:
Nivel 3B: máxima complejidad, con todos los servicios disponibles.
Nivel 3A: complejidad intermedia.
Nivel 2: recursos básicos.
Actualmente, en el sistema público, los hospitales Lagomaggiore y Schestakow tienen categoría 3B, mientras que el Paroissien y el Perrupato son 3A. En el nivel 2 figuran el Scaravelli, el Saporiti y el de Malargüe.
En el ámbito privado funcionan 18 maternidades —eran 22 en 2019— que también deberán revalidar sus condiciones, entre ellas el Hospital Italiano, la Clínica de Cuyo, la Santa María, la Santa Isabel de Hungría, la Virgen de la Misericordia y el Hospital Español.
Qué exige la normativa
Las normas CONE establecen requisitos como:
Guardia activa con capacidad quirúrgica para cesáreas, fórceps, ventosa, reparación de desgarros y emergencias graves.
Disponibilidad de anestesiólogos durante las 24 horas, según el nivel de categorización.
Transfusiones seguras, con banco de sangre o reservas disponibles.
Tratamiento inmediato de eclampsia, hemorragias posparto y shock.
Asistencia neonatal inmediata, con capacitación en reanimación.
Evaluación de riesgos para madre y recién nacido.
Transporte sanitario adecuado hacia centros de mayor complejidad cuando sea necesario.
