El poder adquisitivo de los trabajadores registrados volvió a deteriorarse en febrero, en un contexto donde la evolución de los salarios no logra acompañar el ritmo de la inflación. Según datos del INDEC, los ingresos del sector formal aumentaron por debajo del índice de precios, profundizando la pérdida de poder de compra.
En el segundo mes del año, los salarios registrados subieron en promedio 1,8%, mientras que la inflación se ubicó en 2,9%, lo que generó una nueva caída del salario real.
De esta manera, el ingreso de los trabajadores formales acumula varios meses consecutivos de retroceso en términos reales, con un nivel que se mantiene por debajo del registrado a fines de 2023.

Desempeño dispar entre sectores
El informe oficial muestra diferencias entre los distintos segmentos del empleo registrado. El sector privado tuvo un incremento cercano al 1,6%, mientras que el sector público avanzó 2,3%, aunque con fuertes disparidades internas entre jurisdicciones nacionales y provinciales.
En la comparación interanual, los salarios registrados también quedaron por debajo de la inflación, lo que refuerza la tendencia de deterioro del poder adquisitivo en el empleo formal.
El sector formal, el más rezagado
El análisis detalla que el empleo registrado es el que más rezago muestra frente a la evolución de precios, con incrementos que no alcanzan a compensar la inflación acumulada.
En contraste, el sector informal mostró subas más elevadas en términos nominales, aunque con rezago en la medición oficial debido a la periodicidad de los datos.
Pérdida sostenida del salario real
En términos generales, el informe refleja que el salario real continúa en caída, con una pérdida acumulada significativa desde fines de 2023. La situación impacta principalmente en los trabajadores formales, que representan el núcleo del empleo registrado en la economía.
El resultado vuelve a poner en evidencia la dificultad de los ingresos para recuperarse en un escenario de inflación persistente.
