El Grupo Prada anunció este martes que compró oficialmente a su rival Versace por una suma de casi 1.400 millones de dólares. La adquisición se completó tras recibir todas las autorizaciones regulatorias. La firma subrayó que espera que el acuerdo relance la fortuna de la casa de moda de Milán, después de un rendimiento bajo desde 2020.
Prada sostuvo que Versace, con 47 años de historia, ofrece un “significativo potencial de crecimiento no explotado”. El heredero de Prada, Lorenzo Bertelli, dirigirá la próxima fase de Versace como presidente ejecutivo, además de sus funciones como jefe de sostenibilidad. La marca rindió por debajo de su potencial mientras formó parte del grupo estadounidense Capri Holdings, que tuvo problemas para posicionar el perfil audaz de Versace en la reciente era del “lujo silencioso”.
El Grupo Prada comenzó los preparativos para incorporar a su rival en su sistema de fabricación interno en Italia, invirtiendo 60 millones de euros en su cadena de suministro este año. Este plan busca fortalecer la producción local y garantizar que el conocimiento en la fabricación sea el mismo para ambas marcas.



