La denuncia por presunto abuso sexual infantil en el Jardín de Infantes Exclusivo N° 0-076, ubicado en Dorrego, sacudió a la comunidad educativa de Guaymallén. Los padres del pequeño de 5 años sostienen que el hecho ocurrió el último lunes, cuando el niño se retiró al baño durante la ceremonia de la bandera y, en ese momento, habría sido atacado por un celador del establecimiento.
El relato presentado en la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual indica que el menor fue manoseado y golpeado en la cara, con la advertencia de que no debía contar lo ocurrido. Un segundo celador habría presenciado la situación, aunque sin intervenir.
Tras conocerse la denuncia, las autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE) dispusieron el apartamiento preventivo del trabajador y lo trasladaron a tareas administrativas sin contacto con estudiantes. Además, se activó el protocolo de intervención y se convocó a especialistas de la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) para brindar contención psicológica a la víctima, a su familia y al resto de la comunidad educativa.

La causa quedó a cargo del fiscal Flavio D'Amore, quien ordenó pericias psicológicas cruzadas: la declaración del niño en cámara Gesell y evaluaciones al denunciado. El objetivo es reunir pruebas que permitan esclarecer la veracidad de los hechos.
La noticia generó una inmediata movilización de padres y vecinos frente a la institución. En la protesta, algunos manifestantes cortaron la calle e incendiaron objetos en señal de indignación, exigiendo a los directivos del jardín explicaciones y mayor protección para los alumnos.
El menor fue trasladado inicialmente al Hospital Notti, donde recibió asistencia médica, y luego su familia formalizó la denuncia policial. Ahora, la investigación busca determinar responsabilidades y definir la situación judicial del celador señalado.


