En enero, los tribunales suelen entrar en feria judicial, lo que reduce la actividad y retrasa actuaciones. Sin embargo, esto no afecta a Anses, que sigue funcionando con normalidad y permite iniciar reclamos administrativos relacionados con juicios previsionales.
Antes de presentar una demanda judicial, es obligatorio agotar la vía administrativa, presentando el reclamo ante Anses y esperando su respuesta. Si se posterga este paso, se pierde tiempo valioso y el expediente no queda registrado. Iniciar los trámites en enero permite adelantar la recopilación de documentación, cargar recibos y dejar el caso preparado para cuando los tribunales retomen su ritmo habitual en febrero.

Usar enero para avanzar en la etapa administrativa ofrece una ventaja silenciosa: aunque la Justicia esté en pausa, el reclamo queda formalizado y estructurado, lo que facilita y acelera el proceso judicial posterior. La estrategia no consiste en judicializar sin sentido, sino en optimizar los tiempos y no perder meses innecesariamente.
En el ámbito previsional, el tiempo es un recurso crítico. La feria judicial puede ralentizar el funcionamiento de los tribunales, pero no impide avanzar con las gestiones administrativas necesarias. Así, enero puede convertirse en un mes productivo que prepara el terreno para un febrero más ágil y ordenado.
