Ante la llegada de temporales de invierno y fenómenos como el Viento Blanco, Defensa Civil brindó una serie de recomendaciones para minimizar riesgos, proteger a los más vulnerables y evitar situaciones de emergencia en rutas y viviendas.
Informarse sobre el clima es la primera medida clave. Consultar pronósticos oficiales y avisos del Servicio Meteorológico Nacional permite anticipar tormentas y tomar precauciones.
En el hogar, se aconseja sellar puertas y ventanas, mantener reservas de alimentos, agua, leña y medicamentos, y contar con fuentes alternativas de energía, como linternas, baterías y generadores en lugares ventilados.

Revisar los sistemas de calefacción y limpiar chimeneas ayuda a prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono. En caso de tormenta, es preferible no salir de casa salvo extrema necesidad.
El cuidado de adultos mayores, niños y mascotas debe ser una prioridad, brindándoles abrigo y atención constante. Además, la solidaridad con vecinos en riesgo puede salvar vidas.
En rutas, si el temporal sorprende mientras se conduce, se debe reducir la velocidad, encender luces, aumentar la distancia con otros vehículos y evitar frenar bruscamente. Ante una emergencia, llamar al 911 es fundamental.
Si quedás atrapado en el vehículo por nieve o un deslizamiento, no intentes caminar bajo el Viento Blanco, ya que podés desorientarte. Ventilá el habitáculo cuidadosamente, mové brazos y piernas, y permanecé alerta.
En caso de avalancha o cobertura por nieve, intentá salir del vehículo de inmediato, ya que tu vida podría estar en peligro.
Tener una radio portátil, pala, cadenas para las ruedas, combustible y abrigo adicional puede marcar la diferencia. La ropa adecuada y la alimentación calórica también son esenciales para enfrentar bajas temperaturas.
La prevención salva vidas. Seguir estas indicaciones reduce el riesgo y mejora la respuesta ante emergencias invernales.
