Con las temperaturas extremas pronosticadas para diciembre en gran parte del país, es importante seguir las recomendaciones para prevenir golpes de calor en perros y gatos, una condición potencialmente fatal.

El golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando la temperatura corporal de la mascota supera los 42°C, afectando su sistema nervioso y órganos vitales. Los perros, especialmente los de hocico corto (braquicéfalos como Bulldogs o Pugs), los de pelaje oscuro o espeso, los ancianos y los cachorros, son los más vulnerables.
Las recomendaciones clave son:
- Nunca dejar a la mascota dentro de un auto estacionado, ni siquiera por minutos y con las ventanillas bajas. La temperatura interior puede duplicar la exterior en pocos minutos.
- Garantizar acceso constante a agua fresca y limpia, renovándola varias veces al día.
- Limitar los paseos y el ejercicio físico a las primeras horas de la mañana o después del anochecer.
- Proveer un lugar fresco y con sombra para que descanse, preferentemente con circulación de aire.
- Evitar las caminatas sobre asfalto o cemento en horas de sol, ya que puede quemar sus almohadillas.

Los signos de alerta son jadeo excesivo, encías rojas oscuras, salivación abundante, debilidad, temblores, vómitos y, en casos graves, desorientación o pérdida del conocimiento. Ante cualquier síntoma, se debe mojar al animal con agua fresca (no helada), colocarle compresas húmedas en axilas e inglés, y trasladarlo de inmediato al veterinario.



