El flujo de pasajeros desde Mendoza hacia Chile se intensifica este verano, con un aumento del 66% en la cantidad de micros que cruzan diariamente al país vecino, según datos del Sistema Integrado Cristo Redentor (SICR). De los habituales 30 colectivos diarios de otras temporadas, este verano se registra un promedio de 50 unidades por día, impulsado por turistas y personas que participan en tours de compras.
El impacto de los tours de compras
A pesar de una disminución reciente, los tours de compras siguen siendo un fenómeno relevante. Estos circuitos cerrados, que en su momento alcanzaron un récord de 68 micros diarios, han generado complicaciones en las aduanas por la gran cantidad de equipaje y pasajeros. Desde octubre, se han intentado regular estas operaciones mediante la exigencia de una oblea especial y partidas desde la Terminal de Ómnibus, aunque con resultados limitados.

Aunque la frecuencia de estos tours ha bajado, muchos pasajeros aún utilizan los micros turísticos para realizar compras, lo que ralentiza los procesos de revisión en aduana debido a la cantidad de mercadería transportada.
Horarios y ventajas del viaje nocturno
La mayor cantidad de colectivos hacia Chile parte entre las 20:30 y las 22:30, según los horarios publicados por la Terminal de Ómnibus de Mendoza. Este itinerario permite llegar a la aduana argentina alrededor de la 1:30 am, lo que puede ser ventajoso para quienes desean aprovechar el día al llegar a Viña del Mar.
En contraste, los viajes diurnos, programados entre las 8:00 y las 10:00, ofrecen mayor comodidad para quienes prefieren evitar largas esperas nocturnas en la frontera. Los horarios de los tours de compras suelen concentrarse en la noche, con salidas a las 19:30 y regreso al día siguiente alrededor de las 23:00, complicando aún más la logística en las aduanas.

La revisión aduanera: un proceso clave
En el paso fronterizo Los Libertadores, la revisión es minuciosa: todo el equipaje de mano y de bodega pasa por un escáner, y cualquier irregularidad implica una inspección manual. Esto puede ocasionar demoras para todos los pasajeros del micro. Además, los papeles migratorios deben estar en regla, ya que cualquier inconveniente afecta al grupo entero.
En el retorno, la revisión en la aduana argentina suele ser más ágil, salvo en casos donde se detecte mercadería destinada a la reventa, lo que puede derivar en complicaciones adicionales.

Los micros tienen la ventaja de contar con circuitos exclusivos, separados de los vehículos particulares, para la realización de trámites migratorios y controles de equipaje. Sin embargo, la alta demanda estival sigue representando un desafío logístico tanto para las autoridades como para los pasajeros.



