Récord negativo: el Presupuesto 2026 confirma la caída histórica de la inversión educativa
El proyecto de Presupuesto nacional 2026 plantea un leve incremento en los fondos para Educación, pero sigue siendo insuficiente en términos del Producto Bruto Interno (PBI). Los datos muestran que los presupuestos de 2025 y 2026 destinan el menor aporte al sector en los últimos 14 años, manteniendo la tendencia descendente iniciada después de 2015.
Según el análisis del informe Presupuesto educativo nacional 2026, la función Educación y Cultura recibirá más recursos que en 2025, pero su participación en el PBI seguirá por debajo del 1%. En términos concretos, el aporte al sector cayó de 1,59% del PBI en 2015 a 0,73% en 2025, y para 2026 se proyecta 0,75%.
El incremento presupuestario previsto para 2026 alcanzará los 6,8 billones de pesos a precios de 2025, lo que representa un crecimiento real estimado entre 4,4% y 8%, según el cálculo de inflación utilizado. A pesar del aumento nominal, la inversión educativa continúa perdiendo peso relativo dentro de la economía, manteniendo a la educación nacional en uno de los niveles más bajos de financiamiento de los últimos años.
El análisis también señala que la mayor parte de los recursos sigue concentrada en la educación superior: 77% del presupuesto de la Secretaría de Educación se destina a universidades, mientras que la educación obligatoria y no universitaria representa apenas el 14,6%. Dentro de este último rubro, el Plan Nacional de Alfabetización, centrado en la extensión de la jornada escolar, recibirá el 82,1% de los fondos.
Otro punto destacado es la distribución federal del financiamiento: aproximadamente el 25% del gasto educativo público proviene del Estado nacional, mientras que el 75% restante corre a cargo de las provincias, muchas de las cuales también han reducido su inversión en los últimos años. Esto deja a gran parte de la educación básica y la infraestructura escolar en condiciones precarias y limita la inversión en capacitación docente, equipamiento tecnológico y alfabetización digital.
El proyecto de presupuesto también prevé derogar el artículo 9 de la Ley de Educación Nacional, que desde 2006 obligaba a destinar al menos el 6% del PBI a educación. Esta meta se había cumplido únicamente en 2015 y su eliminación refleja una flexibilización de los compromisos legales sobre financiamiento educativo.