En el marco de la Ley de Modernización Laboral, comenzó a regir la eliminación de una serie de impuestos internos que impactaban de forma directa en el precio final de bienes y servicios clave. La medida apunta a aliviar la presión fiscal, estimular el consumo y dinamizar distintos sectores de la economía.
El cambio ya es efectivo y no se trata de un anuncio a futuro: las empresas comenzaron a ajustar sus listas de precios tras la quita de alícuotas. Los rubros alcanzados incluyen desde servicios de telefonía hasta vehículos y seguros utilizados por trabajadores.

Qué productos deberían bajar de precio
De acuerdo con el nuevo esquema impositivo, la eliminación de gravámenes alcanza a distintos bienes y servicios que hasta ahora contaban con cargas específicas:
- Telefonía celular y satelital: se eliminó el impuesto del 5%, lo que debería reflejarse en las próximas facturas de los usuarios.
- Autos y motores: quedó sin efecto el denominado “impuesto al lujo” para vehículos 0 km y embarcaciones de recreo, donde se esperan las mayores rebajas en términos absolutos.
- Objetos suntuarios: artículos como joyas, alfombras y tapices de alto valor, que tributaban hasta un 20%, dejan de estar alcanzados por este impuesto.
- Seguros: se eliminó la carga del 2,5% en determinadas pólizas, especialmente las vinculadas a riesgos laborales.
Por qué el cambio impacta desde abril
La entrada en vigencia responde a la reglamentación de la reforma laboral, que estableció que la eliminación de estos tributos comenzaría a aplicarse el primer día del mes siguiente a su promulgación. Tras su reciente ratificación, abril se convirtió en el punto de partida para la actualización de precios.
Desde el sector comercial señalan que el traslado al consumidor debería ser rápido, ya que se trata de impuestos aplicados directamente sobre la facturación, sin necesidad de procesos administrativos complejos.
Expectativas y advertencias
El Gobierno espera que la medida impulse especialmente las ventas de tecnología y vehículos. Sin embargo, analistas advierten que el impacto final dependerá de cada mercado. En telefonía, la competencia podría acelerar las rebajas, mientras que en el sector automotor el efecto podría demorarse por la existencia de stock previo con impuestos incorporados.
Con esta modificación, el sistema tributario nacional reduce levemente la cantidad de tributos vigentes, pasando de 155 a 150. El Ejecutivo anticipa que continuará avanzando en esta línea con el objetivo de simplificar la estructura impositiva hacia 2028.
