Reformas impositiva y laboral: los ejes que el Gobierno pondrá al tope de la agenda
Luego del triunfo electoral del Gobierno, el presidente Javier Milei buscará imponer su agenda de reformas estructurales para otorgar mayor flexibilidad y dinamismo a una economía que, según destacan desde el Ejecutivo, se encuentra estancada desde 2011.
El resultado de las elecciones legislativas de medio término reactivó uno de los proyectos más ambiciosos de la administración nacional, y también uno de los más reclamados por el sector empresarial y el Fondo Monetario Internacional (FMI): la modernización de los sistemas impositivo, laboral y previsional.
Aunque el oficialismo logró una mejor posición en el Congreso, los analistas advierten que construir consensos será clave para avanzar en los cambios propuestos, especialmente en materia previsional, donde se anticipa un debate más extenso y complejo.
Impuestos en la mira
La reforma impositiva es una de las prioridades de la Casa Rosada. Empresarios y economistas apuntan a dos tributos considerados altamente distorsivos:
Ingresos Brutos, un impuesto provincial que encarece la producción por su efecto en cascada.
Impuesto al cheque, que grava con un 1,2% los débitos y créditos bancarios.
Actualmente, la presión tributaria promedio ronda entre el 40% y el 50% del valor final de los productos, lo que, según el sector privado, resta competitividad frente a las importaciones.
Reforma laboral: el punto más sensible
El Gobierno también prepara una reforma laboral centrada en contribuciones patronales y en la llamada industria del juicio, considerada uno de los principales obstáculos para la creación de empleo formal.
Durante la campaña electoral, Milei había planteado la necesidad de flexibilizar las condiciones de ingreso al mercado laboral, especialmente para los jóvenes.
Fuentes oficiales anticipan que el nuevo proyecto buscará actualizar convenios colectivos que tienen más de medio siglo, aunque se prevé una fuerte resistencia de la CGT y de los partidos de izquierda, que advierten sobre posibles afectaciones a los derechos adquiridos de los trabajadores.
Sistema previsional: la reforma más lejana
El sistema previsional aparece como el frente más difícil de abordar. Con más de 5 millones de jubilados y pensionados que no completaron los 30 años de aportes, el 73% accedió a su beneficio mediante una moratoria.
Para el oficialismo, este esquema explica parte del déficit fiscal estructural, aunque reconocen que cualquier cambio en este terreno requerirá amplios acuerdos políticos y sociales.
Con el nuevo Congreso que asumirá el 10 de diciembre, el Gobierno buscará profundizar la apertura económica y reducir la carga sobre el sector privado, bajo la premisa de que ese camino generará más inversión y empleo. Sin embargo, los especialistas advierten que no siempre la flexibilización garantiza la creación de puestos de trabajo, y que el desafío principal será lograr reformas sostenibles y equitativas.