Lesa humanidad

Reverberi, el cura acusado de torturas en San Rafael que está a un paso de su extradición

La Corte de Apelaciones de Bolonia, en Italia, concedió el pedido de extradición para el sacerdote que ofició de capellán militar en el sur de Mendoza durante la última dictadura militar. Sin embargo, al religioso le queda aún una instancia de apelación.

Un cura italiano está a un paso de ser extraditado a la Argentina para enfrentar un juicio oral y público en su contra, acusado de delitos de lesa humanidad que se habrían cometido en San Rafael durante la última dictadura militar.

Franco Reverberi (86) es el nombre de este religioso que supo ser capellán militar y que previo a ser citado a indagatoria, en 2011, se fugó a su país para instalarse en el pueblo de Sorbolo, perteneciente a la provincia de Parma.

Luego de dos pedidos denegados y con el Estado nacional como querellante, el 10 de julio de este año se confirmó que la Corte de Apelaciones de Bolonia hizo lugar al pedido de extradición del cura por parte del Juzgado de San Rafael. El sacerdote fue acusado de torturas en un centro clandestino denominado La Casa Departamental, en el sur de Mendoza.

“Si bien está la resolución de la Cámara de Apelaciones de Bolonia, todavía no se conocen los fundamentos, seguramente Reverberi apelará la decisión por lo que la extradición no será de inmediato, hay que esperar los tiempos de la Justicia italiana”, afirmó el abogado Richard Ermili, quien es referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.

Sobre porqué Reverberi no fue extraditado en las solicitudes anteriores, el letrado reconoció que se debía a que el Código Penal de Italia no incluía la figura de torturas en sus delitos. “Una vez cambiado el Código se pudo avanzar y entender las razones por las que se pedía la extradición de este cura”, añadió.

Sigue dando misa

Don Franco, como lo suelen llamar en el pueblo de Italia donde vive, sigue oficiando misas como si nada hubiese pasado (fue buscado incluso por la Interpol). “Una periodista que investiga el caso se lo encontró en una pizzería en Sorbolo y estaba con peluca y lentes grandes, cuando lo llamó, se fue corriendo”, relató el abogado.