Luego de haber recuperado la libertad, la madre del adolescente que llevó una réplica de arma de fuego a una escuela de Las Heras aseguró: “No quiso generar miedo” y negó que el hecho haya tenido como fin una amenaza dentro del establecimiento.
En su versión, explicó que todo respondió a una protesta contra la prohibición de mochilas: “Era para demostrar que la medida no funcionaba”. En ese sentido, remarcó que el menor “no pensó en ningún momento en sacar el arma ni apuntar a nadie”.
Además, sostuvo que su hijo no tiene antecedentes de violencia y afirmó que, tras el episodio, “los chicos no se sintieron amenazados”, incluso —según indicó— habrían pedido su regreso a clases.

La mujer también señaló su desconocimiento sobre las implicancias legales del hecho: “No sabía que era ilegal llevar un arma de juguete”, dijo en relación a la réplica.
Pese a la liberación, continúa imputada por intimidación pública agravada. “Me condenaron sin haber declarado”, cuestionó respecto a su detención durante cinco días.
En el marco de la causa, deberá cumplir restricciones: presentarse periódicamente ante la Justicia, no salir del país y no acercarse al establecimiento educativo. El caso se da en un contexto de alarma en la comunidad educativa por episodios recientes vinculados a amenazas en escuelas.


