El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió su pronóstico trimestral correspondiente a los meses de mayo, junio y julio de 2025, con proyecciones para el invierno argentino. Según el informe, se espera la presencia del fenómeno de El Niño, lo que podría provocar un aumento de las precipitaciones en distintas regiones del país.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño es un fenómeno climático global que forma parte del ciclo ENSO (El Niño-Oscilación del Sur), caracterizado por el calentamiento inusual de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Esta variación afecta los patrones atmosféricos en todo el planeta, incluyendo cambios significativos en las lluvias y temperaturas en distintas regiones.
En Argentina, este fenómeno suele provocar mayores precipitaciones en la región pampeana y centro-oeste, lo que puede ser beneficioso para los cultivos, aunque también representa un riesgo de anegamientos e inundaciones en zonas vulnerables.

Pronóstico para el invierno 2025
El informe del SMN indica que, si bien actualmente las condiciones en el océano Pacífico central se mantienen neutrales, los modelos climáticos internacionales muestran una alta probabilidad (83%) de que estas condiciones continúen durante el trimestre mayo-junio-julio.
Zonas con mayor probabilidad de lluvias
El pronóstico estacional prevé una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en las siguientes regiones:
Sur del Litoral
Centro-oeste de Formosa y Chaco
Este de Salta
Santiago del Estero
Oeste de Santa Fe
Córdoba
Este de San Luis
Este de Buenos Aires
En tanto, se espera un comportamiento normal en Corrientes, este de Chaco y Formosa, sur de Misiones y extremo sur de la Patagonia. Por otro lado, el informe advierte que las precipitaciones podrían estar por debajo de lo normal en el sur de Cuyo, este y noroeste de Patagonia.

Condiciones actuales en la región Niño 3.4
La temperatura superficial del mar (TSM) en la región Niño 3.4 —zona clave para el monitoreo del fenómeno— se mantiene en valores cercanos a lo normal, con un promedio estimado de +0.1 °C para el trimestre. Esto refuerza el diagnóstico de una fase neutral, aunque su evolución será monitoreada de cerca durante los próximos meses.
