A mediados de noviembre de este año, Agustín Rosales sufrió una brutal golpiza a la salida del boliche El Santo. El caso tiene como principal acusado del ataque al patovica del lugar, quien fue detenido y, este miércoles se le concedió el beneficio de arresto domiciliario.
Durante una audiencia de prisión preventiva contra Flavio Darío Zeballos, el hombre de seguridad de 41 años que casi mata a Rosales en la puerta del reconocido boliche, la jueza Amalia Yornet coincidió en que el sospechoso debe continuar preso aunque en su casa, si es que los informes psicológicos le dan positivo.
En tanto, se mantuvo la calificación legal que pidió la fiscal Andrea Lazo: Tentativa de homicidio agravada por alevosía, es decir, el patovica intentó quitarle la vida al joven de 24 años tras golpearlo por la espalda, indefenso.
Por su parte, el abogado defensor del trabajador de El Santo solicitó que quede libre apuntando a calificar el caso como lesiones graves, lesiones en riña o hasta legítima defensa. Pero fue descartado.

Riña y ataque en El Santo
Todo ocurrió en la madrugada del 17 de noviembre pasado, cuando Agustín Rosales acudió al conocido boliche El Santo. En un momento, a la salida del local ubicado en Rodeo del Medio, se produjo una riña entre dos facciones, el joven intercedió y recibió un golpe de puño en la cabeza mientras estaba de espaldas a su agresor. Cayó al suelo inconsciente, mientras que el atacante huyó del lugar entre la multitud. La víctima sufrió una fractura de su cráneo y de mandíbula, por lo que quedó internado en terapia intensiva del Hospital Central.
Gracias al análisis de cámaras de seguridad y a la declaración de distintos testigos, un patovica del boliche fue detenido dos días después, tras un allanamiento que se realizó en el loteo Eloy Tello, en Guaymallén.
Rosales logró sobrevivir a la golpiza tras el ataque en El Santo, pero quedó con graves secuelas. Debe comer en estado semilíquido y todavía sufre puntadas y fuertes dolores de cabeza.


